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martes, 23 de junio de 2015

Desde Italia, propuestas contra las mafias en México

MÉXICO, D.F. (apro).- “La mafia no es una pandilla de ladrones, es un sistema en el que participan políticos, empresarios y delincuencia transnacional. Es un sistema de poder y de ganancia. La mafia es el crimen organizado que hace alianza con todos los poderes, ya sean legales, ilegales o fácticos. La mafia hace uso de la comunicación de masas, de la economía, con las empresas y sobre todo usa a la política y a las instituciones”, sentencia enérgico Tonio Dell’Olio, sacerdote cura italiano que los domingos ofrece misa y el resto de la semana se enfrenta al crimen organizado transnacional.

                            
              Un perito trabaja en la escena de crimen en Ecatepec, Edomex. Foto: David Deolarte

El religioso pertenece a la organización Libera, una red de redes de víctimas de la mafia italiana que hace 20 años decidió tomar el toro por los cuernos y enfrentarla.
David Depati representante legal de Libera y miembro de la presidencia nacional, relata a Apro en su sede en Roma que Libera se formó en 1995 tras la ola de violencia de 1992-1993 en el que murieron muchas personas por la explosión de carros-bomba en Boloña, Roma, Florencia y Milán.



Los jueces Giovanni Falcone y Paolo Borcellino fueron asesinados en Palermo. Esa fue la gota que derramó el vaso. Los familiares de las víctimas y muchos ciudadanos que estaban hartos de la corrupción en todos los niveles de gobierno formaron Libera. Dicha organización logró la aprobación de la ley 109/ 96 que dicta que los bienes decomisados al crimen organizado pasen a manos de la comunidad que fue afectada por los delincuentes.

En México existe la ley de extinción de dominio, pero los bienes decomisados son subastados por el gobierno y los narcos los vuelven a comprar.

En los últimos 15 años las autoridades italianas han incautado al crimen organizado 7 mil 500 inmuebles: restaurantes, pizzerías, hoteles, viñedos, campos agrícolas, fábricas, flotillas de transporte… de todo.

La entrevista a David transcurre en uno de los edificios decomisados a un capo de la Camorra (mafia napolitana): el edificio de la Vía 4 de Noviembre número 98. Hace diez años fue un prostíbulo de super lujo. Estratégicamente ubicado en un barrio rico, los empresarios, los políticos y los mafiosos eran sus clientes frecuentes. Actualmente hay una tanqueta en la acera de enfrente con soldados armados. Resguardan la puerta de las oficinas de la Unión Europea en Roma. Cuando esta reportera levantó su cámara para tomarles una fotografía, de inmediato le hicieron señas para prohibirle retratarlos.

David Depati explica: “Del lado de Libera hay policías, procuradurías y toda una red de apoyo como organizaciones de base, cooperativas, comerciantes. Por su parte las mafias tienen complicidades con diversos ámbitos del poder político y empresarial”

Mafias, política y corrupción

Edgardo Buscaglia, investigador de la Universidad de Columbia, conoce bien el crimen organizado trasnacional. Lo ha estudiado para encontrar sus puntos débiles y combatirlo. Buscaglia apoya a Libera y, según su diagnóstico, el corazón de la delincuencia organizada en México es la política.

“El que no entiende eso, no conoce México. La política y los partidos políticos son el motor de la delincuencia organizada. México tiene una delincuencia organizada de Estado y ésta ha sido investigada de manera sistemática y durante años por magníficos periodistas como Carmen Aristegui y su equipo, que no sólo han levantado la bandera de la libertad de expresión sino que en algunos casos han hecho las investigaciones patrimoniales que el Estado debió hacer”.

El doctor en derecho y economía asevera: “Necesitamos a los periodistas para la prevención social de la delincuencia organizada. No tengan duda que los ataques contra Carmen Aristegui no son sólo contra la libertad de expresión sino que son parte de una política mafiosa premeditada del gobierno mexicano. En México hay un enorme vacío de periodismo independiente, donde los grandes medios son ocupados por mafias de gobiernos o mafias empresariales”.

Italia tiene en su Parlamento una comisión antimafia. Stefano Fumarulo, es asesor de dicha comisión. Además ha estudiado el caso de la mafia en México desde el 2002. Entrevistado en la ciudad de México, Fumarulo afirma que cuando la sociedad civil y las instituciones se juntan para buscar planear e implementar soluciones hay resultados positivos.

–¿Cómo impedir que la delincuencia organizada se apropie de los poderes públicos?

–Antes que nada es necesaria una legislación muy dura en contra de la delincuencia organizada y de la corrupción, que son las dos caras de la misma moneda. Cuando hay delincuencia organizada infiltrada en las instituciones es porque hay corrupción. Las mejores leyes en contra de delincuencia organizada son inútiles si hay corrupción.

–¿Cómo ve las comisiones mexicanas anticorrupción?

Fumarulo responde: “Las comisiones antimafia, anticorrupción deben ser independientes. En Italia, después de muchos años, donde la sociedad civil y muchos políticos honestos solicitaron una autoridad independiente del gobierno, ya la tenemos; de lo contrario, controlan mal o no controlan”

El experto en la lucha contra el crimen organizado trasnacional apunta: “México necesita una legislación verdadera y eficaz contra la corrupción, contra la delincuencia organizada, contra el lavado de dinero para permitir investigaciones patrimoniales, en contra de las desapariciones forzadas, del tráfico de personas y de migrantes. México firmó y ratificó las convenciones de Palermo en contra de delincuencia organizada trasnacional, así como la convención de Mérida contra la corrupción. Pero firmar y ratificar no basta. Se debe adecuar el sistema legislativo a las normas previstas por tales convenciones. Hay muchos ejemplos de buenas prácticas a nivel internacional contra la corrupción, como la de los países escandinavos, la de Italia y Alemania”

–¿Qué puede hacer México para tener a la mafia a la defensiva?

–La mafia en cualquier país del mundo tiene dos caras: la del miedo, a través de la cual domina a las comunidades, y la financiera. Ésta última se combate exclusivamente con leyes que permiten investigaciones patrimoniales. Cuando a la mafia se le confiscan los bienes, sea dinero, los inmuebles, etcétera, éstos deben ser entregados a la sociedad porque es la única manera de que ésta entienda que el Estado es el único que da derechos; la mafia hace pasar derechos como si fueran favores.

“Limpiar las elecciones”

El comisionado Fumarulo afirma tajante que hay que impedir a toda costa que en las elecciones existan candidatos con cuentas pendientes con la justicia, relacionados con delincuencia organizada que laven dinero y que sean corruptos.

“Esa ley la tenemos en Italia desde hace apenas tres años y la seguimos mejorando. Limpiar las listas electorales son el primer paso para tener gobiernos honestos”.

El jurista italiano insiste: “Si hay impunidad, si no hay investigaciones, si no hay manera de ver las relaciones entre delincuencia organizada y áreas del gobierno federal, estatal y municipal, y no se da seguimiento a líneas de investigación, la impunidad determina el fracaso total del sistema y de todas las comisiones antimafia. Las comisiones deben dar resultados”

–¿Ve esperanza para México?

–Si no viera esperanza no estaría aquí (en México). Las esperanzas deben ser fortalecidas por un compromiso doble, uno de la sociedad civil, los ciudadanos, y otro del gobierno.

Por su parte, Tonio Dell’Olio señala que para poner un freno a la mafia “es indispensable la transparencia de los sistemas político y judicial”.

Explica: “Tenemos fiscales en los que se puede confiar y que actúan sin titubeos en contra de la impunidad y con investigaciones muy serias. Ese fue el primer paso; el segundo, golpear a la mafia en el corazón de sus finanzas con la ley de extinción de dominio. El tercero fue aplicar la nueva tecnología a las investigaciones. Tenemos policías, fiscales y jueces que actúan con nuevos métodos y nuevas herramientas tecnológicas. Todo esto función muy bien en Italia. No podemos decir que vencimos a la mafia, pero sí que la justicia dio un paso importante”.

El religioso que cuenta magníficos chistes sobre la corrupción en la Iglesia católica apunta:

“Fiscalizar a la mafia es un trabajo que no tiene fin. El crimen organizado siempre encuentra nuevas opciones, nuevos caminos, nuevas maneras de hacer dinero y de cometer crímenes. Por ejemplo, en Italia, la mafia está muy metida en la contaminación medioambiental, con el desecho de basura tóxica e incluso radioactiva. No solo la tira en Italia sino que la lleva a Africa. Un mafioso arrepentido de la Camorra confesó que se gana más dinero con la basura que con la droga. En las extensas redes de la mafia participan empresarios, políticos, delincuentes. Hay nuevas organizaciones mafiosas que no corresponden con el modelo de mafia tradicional”, sostiene Dell’Olio

Los criminales se organizan; las víctimas también

La campaña Paz para México creada por Libera Internacional brinda apoyo a las organizaciones mexicanas de víctimas que buscan verdad, justicia, reparación, y la no repetición de las violaciones a los derechos humanos. Carlos Cruz, de la organización Cauce Ciudadano, señala que en México las víctimas son las que hacen su propia investigación, buscan a sus familiares desaparecidos, denuncian los montajes jurídicos y mediáticos.

Libera trabaja en México en el fortalecimiento de dos redes internacionales antimafia, la América Latina Alternativa Social (ALAS), integrada por 23 países del área, y Red Retoño, exclusiva para México.

Delegaciones de los 23 países latinoamericanos que integran ALAS se reunieron por primera vez del 9 al 15 de mayo en la Ciudad de México. Todos con temas comunes: la debilidad institucional y la violencia contra la población, la mala impartición de justicia, y la corrupción e impunidad en sus países.

Según estas organizaciones, la respuesta consiste en articular una red antimafia social que ataque el problema de raíz, desde la prevención del delito, una cultura de la legalidad, mecanismos operativos que exijan a los funcionarios públicos transparencia y rendición de cuentas, así como políticas públicas efectivas de combate a la pobreza. La miseria es el mejor caldo de cultivo para el crimen organizado. Si el Estado y la sociedad no hacen nada por sus jóvenes, éstos son presa fácil del crimen organizado, ya que es el único que les ofrece “un futuro”.

El doctor Edgardo Buscaglia resaltó en la conferencia inaugural del encuentro de ALAS: “Una organización de la sociedad civil internacional es la única manera de enfrentarse a la delincuencia organizada. Hay que auditar a los gobiernos locales. Que nos expliquen qué se gasta, quién lo gasta, en qué se gasta y tomar el control de la administración de los bienes comunes. Eso le quita oxígeno a la delincuencia organizada”.

Buscaglia, autor del libro Vacíos de poder, sentenció: “Sin acceso a la justicia y al estado de derecho no hay democracia. Para corregir eso debe estar el Estado de la mano de la sociedad civil. Eso logra bajar la delincuencia organizada de manera palpable. La prevención social de la mafia es elemental.”

En ese mismo espacio, Carmen Aristegui habló de la importancia del periodismo y de los medios en el combate al crimen organizado: “Saber lo que sucede importa e impacta para que sigan sucediendo las cosas o dejen de suceder. Cuando se habla de la sociedad civil, los medios deben estar ahí, así como la libre expresión”, apuntó la periodista y analizó la importancia de las organizaciones antimafia.

“Si los medios están ahorcados, impedidos de informar y denunciar sobre temas de corrupción, es mucho más difícil la tarea de las organizaciones que combaten al crimen organizado, incluso en las acciones preventivas y de atención a víctimas”, alertó.

Aristegui señaló que si no hay nadie que haga eco de las investigaciones periodísticas, éstas quedan como flor de un día, y por ello consideró como fundamental la relación medios-sociedad y exigencia de cuentas.
Fuente : Proceso.

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